Entre los numerosos
avances de las nuevas tecnologías el más destacado y el que ha provocado una
gran revolución en los diversos ámbitos ha sido internet, sí esa red
informática de la que hoy en día muchas personas dependen.
Antes cuando no existía,
las personas se dedicaban a realizar otro tipo de actividades como pasear,
leer, hablar por teléfono o simplemente sentarse en un banco de un parque a
pasar la tarde. Es cierto que hoy en día se siguen realizando este tipo de actividades
pero en menor medida, cada vez se ven menos personas por el retiro sentadas en
un banco leyendo un libro, ya que es más fácil verlas con un móvil, con el que
pueden que estén leyendo algo, pero lo más seguro que sea una conversación de whatsapp.
La creación de internet
al principio solo estaba al alcance de las personas más privilegiadas pero poco
a poco se ha ido extendiendo entre las diferentes clases sociales, y
actualmente es muy fácil estar conectado ya seas más rico o más pobre, seas
grande o pequeño, todo el mundo lo utiliza. Con esto quiero destacar una frase
que dijo Negroponte «en el año 2000 habrá
más personas que dedicaran su tiempo libre a Internet que a ver lo que hoy
llamamos «cadenas de televisión». Si nos paramos a pensarlo esto es cierto,
cuando una persona tienen tiempo libre lo que hace es meterse en Internet para
a lo mejor ver ropa, buscar un libro que quiera comprarse o directamente coge
el móvil (en el cual tiene Internet) y abre las diversas aplicaciones que
tiene, como el whatsapp. Esta es una
aplicación que junto al desarrollo de la red informática, Internet, ha
permitido que las personas estemos en continuo contacto algo que puede ser
bueno y malo a la vez, en mi opinión. Puede ser bueno porque por ejemplo yo que
tengo un grupo con mi familia, en la cual cada persona vive en una punta de
España, mi prima nos manda fotos de su
hijo cada dos por tres para que veamos cómo va creciendo su hijo o también
videos para que veamos cómo está aprendiendo a andar.
Sin embargo, este continuo
contacto puede tener malas consecuencias, el ejemplo más claro es cuando
mandamos un mensaje y no nos contestan o nos ignoran. Sinceramente, hoy en día
damos demasiada importancia a este hecho, pero antes, en la época en la que se
comunicaban a través de cartas podían tardar meses en contestar y la gente no
se enfadaba. Hoy en día, nos enfadamos si no nos contestan a los 5 minutos y
vemos que su última conexión ha sido después de haberle mandado el mensaje, nos
corre por dentro una sensación de enfado porque nos han ignorado, no nos
paramos a pensar que a lo mejor no nos han podido contestar. Pero no está aquí
el verdadero problema, sino que con las innovaciones de esta aplicación, ahora
se puede saber si te han leído el mensaje o no con los ticks azules. Esos que en mi opinión van a acabar provocando muchos
problemas, principalmente en las relaciones de pareja. Tengo una amiga que por
todo esto se plantea desinstalarse el whatsapp
porque dice que está harta, que se producen numerosos malentendidos, en el
sentido de que ella puede estar contando una cosa en broma y la otra persona no
lo interpreta así y se enfade, o por ejemplo que ella cuente algo muy
importante y la otra persona la ignore por eso ella me ha dicho en numerosas
ocasiones “tía me voy a quitar el whatsapp
es lo peor, si la gente quiere saber algo de mí que me llamen”. Esto es cierto,
con tanta aplicación, tanto mensaje etc. Nos hemos olvidado de que los móviles
llaman, algo que ya comente en mi anterior publicación.
No digo que todo el mundo
hoy en día solo se comunique de esta manera a través de Internet, porque una
amiga de la universidad que dice que le gusta escribir de vez en cuando se
manda cartas con sus padres porque dice que ahí expresa mejor lo que les quiere
decir, mejor que en un simple mensaje de whatsapp. Además las personas que no
tienen Internet en el móvil, o en cualquier aparato electrónico, se siguen
comunicando a través del teleféfono, mi abuela por ejemplo, me llama todos los
días para ver que tal me ha ido el día. Y a ella sinceramente la hace más
ilusión eso a que le mande un mensaje, porque dice que así escucha mi voz.
Muchos pensaréis, que puedo mandarle notas de voz, pero… mi abuela no tiene
móvil.
Con todo esto me refiero
a que hemos cambiado las conversaciones de horas al teléfono por estar las 24
horas hablando con una persona, sea quien sea, esto está genial porque yo a mis
amigas en cuanto me pasa algo, bueno o malo se lo cuento en cuanto sucede
gracias a la instantaneidad de los mensajes, pero también en mi opinión al
estar todo el tiempo conectados entre nosotros podemos plantearnos que quizás
nos vemos menos, físicamente, con las personas de nuestro alrededor.


Una reflexión muy acerta. Buenísimo.
ResponderEliminarNo podía estar más de acuerdo; muy buen reflejo de como están calando las nuevas tecnologías en la sociedad
ResponderEliminar