lunes, 23 de marzo de 2015

'But first let me take a selfie'

Desde que las nuevas tecnologías irrumpieron definitivamente en nuestras vidas las han cambiado mucho. No sólo que ahora usemos los ordenadores diariamente, estemos siempre conectados, usemos alguna máquina para prácticamente todas nuestras actividades diarias...; a lo que me estoy refiriendo ahora más bien es a los cambios que han hecho en nosotros y que no se ven, esos que van por debajo de la piel y llegan mucho más profundo.

El mismo impulso que te hace sacar la calculadora del móvil para comprobar que sí, menos mal, 1+1 siguen siendo 2; ¿no será el mismo que te lleva a sacar el móvil en medio de una fiesta para sacar una foto en vez de sólo pensar en bailar y pasártelo bien? ¿O a decirle a todo el mundo que te dispones a salir a correr y hasta la marca de tus zapatillas?Y ya no digamos si al final no te rajas y corres de verdad.

A lo que me refiero es que las nuevas tecnologías nos han traído nuevas formas de hacer las cosas, de enfocarlo todo, de relacionarnos; y sobre todo han creado el impulso de adaptarnos a ellas. Es una nueva forma de comportarse tanto en privado como en público, la revolución más silenciosa de todas las que han traído las máquinas. Mis abuelos, o mis padres, no entienden que cuando salgamos llevemos todos el móvil y lo estemos mirando constantemente. "Si ya estás con tus amigos, ¿por qué os vais a poner a hablar con otros mientras?¿Cuando veas a los otros te pondrás a hablar con los de hoy?" ¿Por qué no disfrutar de la gente que tienes al lado, y no al otro lado pero de una pantalla?




  Sólo es un ejemplo, podría poner mil más. Seguramente de la mayoría ni nos hayamos dado cuenta, pero cuando tu amigo te dedica una entrada en su muro, ¿a qué clase de borde se le ocurriría no darle ni un Me Gusta?, o ¿cómo vas a pasarte una larguísima tarde estudiando sin pasar una foto por Snapchat con cara de sufrimiento y tus gafas de marca que se vean bien en primera plana? O cuántas parejas se han peleado porque uno subió una foto de los dos y el otro no la retuiteó pero en cambio para dar favorito a otra chica sí tuvo tiempo; o cuántas que empezaron con un mensaje privado por alguna red social, o no sé. Son las reglas no escritas de las relaciones actuales, las que nadie ha dicho en alto nunca pero todos conocemos, que prácticamente hemos aprendido según crecíamos igual que aprendíamos a sumar y restar. Y ahora mismo a sumar 1+1 puede que necesitemos ayuda pero sobre esto no tenemos nunca ni una duda, eso seguro.




Las nuevas tecnologías no son sólo que ahora dispongas de más medios, sino más que nada que los hagas tuyos, que los incluyas en tu día a día con los efectos que eso tenga. Hoy en día es ya una realidad, ahora sólo queda seguir descubriendo más consecuencias inesperadas de las nuevas tecnologías.

¿O es que alguien esperaba que algún día pudiéramos plantearnos siquiera ponernos a compartir con amigos selfies a 500 metros de altura?

No hay comentarios:

Publicar un comentario