Como muchas cosas en esta vida, si algo es bueno o malo,
depende del uso que se le dé por nuestra parte. Un cuchillo puede ser
maravilloso si lo utilizamos para trocear la comida y hacernos más sencillo el
comer, sin embargo puede ser horrendo si se utiliza para herir a otra persona.
Es el mismo caso que la tecnología, pero
a una escala mayor y globalizada.
La tecnología en el
ámbito médico ha permitido avances muy importantes en la mejora de los
tratamientos oncológicos o en la observación y el progreso en la cura de
enfermedades raras, degenerativas, crónicas, etc… Esto es lo plausible y alabable
de la tecnología y de las personas que se dedican a ella, la intención de
facilitar y hacer más próspera la vida humana. La otra cara de esta moneda
tecnológica, en el plano bélico por ejemplo, son las bombas atómicas, el
arsenal nuclear, y demás artilugios militares que no están precisamente
pensados para favorecer la vida humana en la Tierra; sólo conjugan dañar y
destruir.
Ahondando en el tema de la velocidad vertiginosa que ha
tomado la tecnología de 50 años a esta parte, de sus avances imparables y de su
centralidad en las sociedades occidentales actuales (los niños ya no vienen con
un pan bajo el brazo, sino con una Tablet); se abre una ventana intrépida e
imaginativa llena de especulaciones y elucubraciones de cómo podrá ser el
devenir de una sociedad en la que el empuje de la tecnología es de tal
magnitud.
¿Será una sociedad en la que el uso ¨bondadoso¨ de la
tecnología se imponga al más contraproducente de la misma?¿El hombre dominará a
la tecnología o por el contario la tecnología controlará al hombre?¿La
tecnología será un elemento de dominación o de prosperidad para la humanidad?¿Habrá
guerras con arsenal nuclear?¿Humanos contra robots por la hegemonía de la
Tierra? Ante este tipo de cuestiones futuristas, las cuales soy incapaz de
responder con algo de certeza, únicamente espero que alguna mente brillante y
visionaria similar a la del maestro adelantado, George Orwell, sea tan intrépido
de arrojar algo de luz a estas cuestiones y vislumbrar mínimamente la civilización del futuro.
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